Y en ella se lavarán Aarón y sus hijos las manos y los pies.

Cuando entren en el tabernáculo de reunión se lavarán con agua, para que no mueran; y cuando se acerquen al altar para ministrar, para quemar la ofrenda encendida a Jehová que se ha de consumir al fuego,

también se lavarán las manos y los pies para que no mueran. Y lo tendrán por estatuto perpetuo él y su descendencia por sus generaciones. [1]


Y sacudirás el apolvo de tus pies contra aquellos que no te reciban, no en su presencia, no sea que los provoques, sino en secreto; y lava tus pies como testimonio en contra de ellos en el día del juicio. [2]


Y no recibiréis entre vosotros a nadie en esta escuela, a menos que esté limpio de la asangre de esta generación;

y será recibido mediante la ordenanza del alavamiento de los pies, porque para este fin fue instituida.

Y además, el presidente o élder presidente de la iglesia administrará la ordenanza del lavamiento de los pies.

Se comenzará con oración; y después de aparticipar del pan y del vino, ha de ceñirse según el bmodelo dado en el capítulo decimotercero del testimonio de Juan concerniente a mí. Amén. [3]


sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las bcosas en las manos, y que había csalido de Dios y a Dios iba,

se levantó de la cena, y se quitó su manto y, tomando una toalla, se la ciñó.

Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a alavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido.

Entonces llegó a Simón Pedro; y Pedro le dijo: Señor, ¿tú me lavas los pies?

Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora; pero lo entenderás después.

Pedro ale dijo: No me lavarás los pies jamás. Le respondió Jesús: Si no te blavo, no tendrás parte conmigo.

Le dijo Simón Pedro: Señor, no solo mis pies, sino también las manos y la cabeza.

10 Jesús le dijo: El que está lavado no necesita sino lavarse los pies, pues está todo alimpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos.

Porque sabía quién le iba a aentregar; por eso dijo: No estáis limpios todos.

Así que, después que les hubo lavado los pies, tomó su manto, volvió a sentarse a la mesa y les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho?

Vosotros me llamáis Maestro y Señor; y decís bien, porque lo soy.

Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis alavaros los pies los unos a los otros.

Porque aejemplo os he dado, para que así como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que le envió.

Si sabéis estas cosas, abienaventurados sois si las hacéis. [4]


El versiculo 10 es particularmente interesante : “El que está lavado no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio”

En un nivel simbolico, una persona que esta completamente limpia solo hace contacto con la tierra con sus pies, Estan en el mundo pero no son del mundo, ni contaminados por el.

Por lo tanto , simbolicamente , solo necesitan que sus pies sean lavados para poder vencer al mundo y ascender a un nivel superior.


Y dijo: No te acerques acá; quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás atierra santa es. [5]

Y le dijo el Señor: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa. [6]


Los zapatos son la parte de la ropa que entra en contacto con la tierra. Simbólicamente, aquellos que buscan alcanzar la presencia (reposo) del Señor deben poder deshacerse de aquellas partes que están en contacto con cosas «terrenales»


[1] Exodo 30:19-21

[2] D&C 60:15-6

[3] D&C 88:138-41

[4] John 13:3-17

[5] Exod0 3:5

[6] Hechos 7:33

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